La vagina, que es como un tubo elástico
que va desde la vulva hasta el cuello del útero, cuya principal
función es la relación sexual. A través de ella
se produce la salida del feto en el parto.
El útero, que tiene dos
partes:
El cuello, la parte inferior, en contacto con la vagina, que es dónde
se produce "el moco cervical". Este es una mucosidad como
clara de huevo crudo que se produce durante los días fértiles
de la mujer, es decir, inmediatamente antes de la ovulación.
(Figura 2)
El cuerpo, que es la parte superior, de donde nacen las trompas de Falopio.
En su interior tiene una cavidad, tapizada por un tejido llamado endometrio,
cuya principal función es alojar al embrión y permitir
su desarrollo y crecimiento (Figura 2).
Las trompas de Falopio, que son dos finos tubitos que van desde el cuerpo
del útero hasta terminar en la cercanía del ovario en
una abertura en forma de una flor abierta llamada fimbria cuya función
es tomar el óvulo liberado del ovario en la ovulación,
el cual es luego transportado por la trompa hacia el útero (Figura
2).
Los ovarios (Figura 4), o gónadas femeninas son dos órganos pequeños,
con forma de almendra que miden 3 cm. de largo, en ellos se produce
las hormonas femeninas (estrógeno y progesterona), las que son
responsables de los cambios que ocurren en todo el cuerpo de la mujer
y, en particular en su sistema reproductor. Los ovarios producen estrógeno
y progesterona gracias al estímulo de dos hormonas que se producen
en una pequeña glándula llamada hipófisis, que
se encuentra ubicada en medio del cerebro (Figura 6).
Estas hormonas se llaman Folículo Estimulante (FSH) y Luteinizante
(LH). La misma glándula libera otra hormona llamada Prolactina
(PRL), cuya normal producción es muy importante durante la lactancia.
En otros períodos esta hormona no debe producirse, porque altera
el buen funcionamiento de los ovarios.
La mujer nace con un número determinado de óvulos o gametos
femeninos que se ubican en sus dos ovarios y no producirá nuevos
óvulos durante el resto de su vida.
A la pubertad cada mujer llegará con aproximadamente 200.000
óvulos que estarán disponibles durante toda su vida reproductiva,
la cual terminará cuando se acaben todos los óvulos y
ocurra la menopausia.
Los ovarios normalmente liberan un óvulo cada
mes durante la vida reproductiva de la mujer. A este proceso se le denomina
ovulación. Este óvulo es atrapado por la trompa de Falopio
del lado que se produjo la ovulación, la cual tiene en su extremo,
conocido como fimbria, unas prolongaciones como los pétalos de
una flor que están especialmente diseñadas para la captación
del óvulo (Figura 5).
Una vez en el interior de la trompa, el óvulo entra en un proceso
de maduración que lo llevará a tener sólo la mitad
de la información genética (23 cromosomas).
que cualquier otra célula corporal, para que
la otra mitad la aporte el espermatozoide, cuando ocurra la fecundación.
De cualquier forma, el óvulo, fecundado o no, es transportado
por la trompa hacia el útero, a donde llega 5 días después
de la ovulación. Para ello al interior de la trompa existen unas
pequeñas vellosidades, llamados cilios, que se mueven rítmicamente,
como un campo de trigo con el viento, los cuales hacen posible este
viaje hacia el útero. Entretanto el tejido que recubre el útero por
dentro (endometrio) se ha engrosado por efecto de las hormonas que se
producen en el ovario (Figura 5), preparándose así para
la nidación del embrión, la cual ocurre 6-7 días
después de la ovulación.
La nidación o implantación, es el proceso mediante el
cual, el óvulo fecundado, transformado en embrión, se
adhiere y penetra los tejidos maternos dando inicio al embarazo. Por
otra parte, si el óvulo no es fecundado o el embrión no
se anida en el endometrio, éste se desprenderá produciéndose
un sangrado vaginal conocido como menstruación. |