Durante el proceso reproductivo espontáneo,
los espermatozoides son depositados en la vagina de la mujer en la relación
sexual y desde ahí viajan por el cuello del útero y luego
por su cavidad, hasta llegar a las trompas de Falopio, donde ocurre
la fecundación. (Figura 10).
Durante su recorrido el espermatozoide se ha ido preparando para penetrar
el óvulo y éste a su vez , después de haber sido
liberado del ovario, ha ido completando su maduración lo que
lo hará fecundable. El proceso normal de fecundación se
inicia con la adhesión de espermatozoides a la cubierta más
externa del óvulo (Figura 11). Una vez atravesada esta cubierta
llamada zona pelúcida, las cubiertas del espermatozoide se fusionan
con la membrana del óvulo. El material genético contenido
en la cabeza del espermatozoide es así incorporado al interior
del óvulo. |
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A estas alturas del proceso, el óvulo
mantiene sus cromosomas intactos agrupados en un extremo de la célula
donde se formará el pronúcleo femenino. Por otra parte,
el material genético contenido en la cabeza del espermatozoide
forma el pronúcleo masculino, distante del pronúcleo femenino.
Luego de algunas horas, ambos pronúcleos migran hacia el centro
de la célula. A esta etapa de la fecundación se le denomina
célula en estado de pronúcleo (Figura 12).
Como se desprende de la descripción anterior,
la célula en estado de pronúcleo no contiene aún
una identidad propia, es la suma de dos identidades parciales, la del
espermatozoide, que no ha cambiado desde que salió del testículo,
y la del óvulo.
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